Tlaloc
Siempre me ha fascinado la lluvia, pero no solo verla, sentir el aroma de la tierra humeda o contemplar el fugaz brillo de las plantas cubiertas de rocio.
Me fascina, siempre que es posible, caminar mientras cae, claro que no siempre puedo hacerlo; por lo regular voy con mi libreta de notas, algunos libros, discos y demas cosas que necesito
El dia de ayer llegue al centro de la ciudad y como todos los dias esperaba encontrar un comodo sitio para continuar con la lectura de mi libro mientras se llegaba la hora de acudir a clases; desafortunadamente una partida flojos manifestacion de maestros ya habia empezado.
Cuando llegue comenzaba a llover un poco fuerte, asi que las personas que acudieron al mitin empezaban a buscar lugares donde evitar la lluvia que amenazaba con arreciar; convencido de la imposibilidad de encontrar un sitio tranquilo, decidi enfilar mis pasos al colegio y esperar alli el inicio de clases.
Sin embargo, el dios Tlaloc tenia un destino diferente para mi tarde; la pequeña llovizna se transformo en una lluvia torrencial que en cuestion de segundos transformo el calmado clima del centro de la ciudad en un verdadero diluvio; sobra decir que los manifestantes corrian despavoridos a encontrar algun lugar donde guarecerse.
La lluvia incremento de nuevo su fuerza, como ya no habia lugar a donde entrar decidi permanecer en ella, despues de todo ya estaba casi empapado por completo; no podia llegar al colegio en esa condicion asi que al final opte por dirigirme a mi casa y pasar una comoda tarde tratando de conquistar el mundo de ponerme al corriente con algunas de las actividades que tengo pendientes.
Me llamo la atencion que el orador no se retiraba, a pesar de que curiosamente usaba un microfono y se encontraba sobre una estructura de aluminio, se preocupaba mas por instar a que los demas manifestantes lo acompañaran en su protesta, por supuesto muy pocos hacian caso, solamente los que ya no encontraron donde protegerse de la lluvia.
Llegue a mi casa al poco rato, me gusta caminar en la lluvia, asi que ni siquiera intente tomar algun transporte publico, lo que en esas condiciones y dado mi esado seria casi imposible, ademas la lluvia no me provoco graves daños a final de cuentas solo perdi una libreta que ya casi no uso. . .
Un poco mas tarde al ver las noticias, acompañado de un delicioso cafe, me entero que en la protesta, pocos minutos luego de haberme retirado, un relampago alcanzo al orador y lo hirio de gravedad; debido a los bloqueos que los manifestantes habian hecho a las calles aledañas al centro, los servicios de emergencia no pudieron llegar, asi que los policias le prestaron algunos de los primeros auxilios y lo trasladaron a uno de los hospitales del sistema de salud publica contra los que se dirigian las protestas.
no pude evitar sonreir al darme cuenta del tono ironico de todo lo que habia pasado. . . . .
Lo se, ire al infierno. . . . espero que haya tambien llueva